HABLAR CON EFICACIA

 

BASES PARA HABLAR CON EFICIENCIA

 

1.      BASES PARA HABLAR CON EFICIENCIA

 

1.1             La adquisición de los conocimiento básicos.- Es claro y cierto el refrán que dice “El poeta nace y el orador se hace”. Se dice que para ser poeta se necesita llevar dentro la inspiración que tienen los poetas. Pero, para ser orador, solamente se necesita el deseo de ser orador. Esto nos lleva consecuentemente a observar con cuidado e interés a quienes hablan bien en público para imitarlos primero, igualarlos luego y superarlos después. Esto es aprovechar la experiencia ajena. Muchos de los grandes oradores se han formado por sí solos, en base a la observación y la decisión de ser oradores. Cuando existe un gran deseo por ser un orador, se aprovecha todas las circunstancias que se presenten para ello

 

1.2             Cualidades del orador. A esto se suma el interés por adquirir todos los conocimientos básicos para el arte de la oratoria. El profesor y literato ecuatoriano Gustavo Alfredo Jácome, señala las condiciones y los conocimientos que el orador necesita adquirir y practicar para ser buen orador. Estas cualidades son:

                                                   

§  Cualidades morales: probidad, esto es, honradez para utilizar el influjo poderoso de la elocuencia tan solo a favor de las causas nobles y justas.

§  Cualidades intelectuales: inteligencia brillante, memoria feliz y amplia cultura  (esta última comprende sobretodo dominio del idioma).

§  Cualidades físicas: vocalización perfecta y apropiada voz, aparte de la adecuada mímica”[1]

En todo caso, quien desea hablar bien en público e influir sobre los demás tiene que aprovechar todas las oportunidades y circunstancias que la vida le depara para mejorar su comunicación oral. En la actualidad existe abundante literatura escrita sobre el arte de la oratoria y es menester lecturas buenas y abundantes que nos orienten el camino a seguir para tener éxito en este campo. En cada discurso que escuchemos con el ánimo de aprender, en cada lectura que hagamos, en cada oportunidad que tengamos de hablar en público, iremos adquiriendo paulatinamente los conocimientos necesarios para hacernos grandes oradores.

 

1.3   La conquista de la confianza.-  Esta cualidad del orador es una consecuencia de la determinación por ser cada vez mejor. “Y para ello debemos estar convencidos antes de intentar convencer a los demás”. Pues la sinceridad con que habla una persona, imprime a su voz un tono de verdad que no se puede fingir, especialmente cuando el propósito de nuestro discurso es convencer, es necesario sacar a la luz nuestras propias ideas, con el color que surge de la sincera convicción. Por ello Emerson dijo: “La timidez perjudica más a los hombres que ninguna otra cosa sobre la tierra”. Quintiliano decía que “el orador es un hombre honesto, práctico en el hablar”. Esto significa que la honestidad y sinceridad con la que actúa el orador, le proporciona la seguridad y la confianza requeridas. El orador debe sentir el privilegio que se ha ganado  al estar frente a multitudes y por lo mismo realimentar su confianza y su vigor si en verdad quiere guiar a las masas e influir en las gentes.

 

 


[1] JACOME, Gustavo Alfredo. Preceptiva Literaria. Pág. 78.